Parchís
Adoro este juego que muchos atribuyen a la ñiñez, pero que a mi me encanta hasta ya de mayorcita. Anda que no he hecho pirolas jugando al parchís!! Os voy a comentar un poquito de la historia de este juego para que os culturiceis un poquitín.El Parchisi en su país de origen, la India, se juega sobre un tablero de paño en forma de cruz, extendido sobre el suelo o sobre una mesa. Existen en los palacios de Agra y de Allahabad grandes tableros de Parchisi con casillas de mármol rojo y blanco, en los que el emperador jugaba usando dieciséis concubinas de su harén a modo de fichas vivientes.
El parchís se juega sobre un tablero en forma de cruz alrededor de la cual están dispuestas 68 casillas, 16 de las cuales (debidamente diferenciadas de las demás) constituyen los llamados seguros. Se emplean cuatro grupos de cuatro fichas con un color diferente para cada uno de los grupos.
Cada jugador utiliza el grupo de fichas de uno de los colores.
Existen además cuatro espacios ajenos a lo que es el propio recorrido de la carrera y cada uno del color respectivo de cada grupo de fichas, o casas, en los que cada jugador almacena las fichas que en ese momento no se hallan incorporadas al juego.
Las fichas avanzan a lo largo del recorrido de 68 casillas según indique el dado de 6 caras que ha de arrojar cada jugador por turnos alternativos.
El niño de mis ojos no se creía que se podía jugar a parejas cuando le intenté interesar por este juego. Pues esta explicación mi amor va por ti.
Cuando toman parte 4 ó 6 jugadores existe la opción de hacerlo en equipo. En este caso se enfrentan 2 equipos de 2 ó 3 jugadores respectivamente, y se aplican las mismas reglas que en el juego individual, salvo en los siguientes aspectos:
Cuando un jugador no puede, por cualquier motivo, mover ninguna de sus fichas, moverá una ficha de un jugador de su equipo
La partida finaliza cuando todos los jugadores de uno de los equipos logran completar el recorrido con todas las fichas
PRINCIPAL: La compañía aragonesa Disgustos Teatrales estrena hoy en el Principal la obra Crímenes ejemplares, basada en el libro del mismo nombre del dramaturgo Max Aub.
«Es una obra que trata el tema del holocausto judío, pero visto desde la retaguardia, es decir, desde el punto de vista del invasor a punto de ser invadido. Pero no de los invasores cruentos, sino de aquellos alemanes que no querían saber nada del holocausto, que lo evitaban». Así explica el director teatral Luis Merchán La batalla, la obra del dramaturgo Heiner Müller que esta noche representa en el Principal el Aula de Teatro de la Universidad de Zaragoza.